domingo, 15 de junio de 2025

¿QUÉ ES EL EBIONISMO?

 

El ebionismo es una corriente judeo-cristiana que existió entre los siglos I-IV y que negaba la divinidad de Jesús. Aceptaban a Jesús como un profeta anunciado en las escrituras, pero negaban su nacimiento virginal y su trascendencia divina; Dios lo eligió por su virtud y lo ungió con al donación del Espíritu Santo en el bautismo y lo hizo hijo suyo.

sábado, 14 de junio de 2025

LA FORMULACIÓN DEL DOGMA CRISTOLÓGICO EN EL SIGLO II D.C.


En el curso de los siglos la Iglesia ha transmitido fielmente la enseñanza de Jesucristo, intentando llegar a una comprensión más profunda de ella, defendiéndola de las falsas interpretaciones y proclamándola en la celebración del culto. Todo esto constituye la tradición en sentido propio, en el proceso de transmisión de la Revelación sobre Cristo. Este proceso no tuvo lugar de manera uniforme. Hubo momentos muy fructíferos junto con otros de estancamiento doctrinal.

La evolución de la doctrina cristológica antes del Concilio de Nicea estuvo orientada a afirmar la doble naturaleza, humana y divina, de Jesucristo, a sostener que es verdadero hombre y verdadero Dios. Ya en el Siglo II se observa la aparición de errores doctrinales que negaban bien la divinidad de Cristo o bien su humanidad.

El ebionismo surgió en el ámbito judeo-cristiano y presenta a Cristo como un hombre, aunque ve en él a un gran profeta pero rechaza la trascendencia de su persona. En esta línea se mueve también el adopcionismo, que se desarrolló hacia finales del Siglo II. Ve en Jesús a un hombre unido a Dios, un hombre divinizado, un hijo adoptivo de Dios mediante el bautismo o la resurrección.

El docetismo niega la humanidad de Cristo; en la encarnación, el Hijo de Dios habría asumido un cuerpo aparente, un comportamiento humano, puesto que era inconcebible que Dios pudiese nacer, padecer y morir.

Ignacio de Antioquía se declaró en contra de estas desviaciones. Afirmó la realidad del nacimiento, del comportamiento humano, de la pasión, de la muerte y resurrección de Jesús. Estos acontecimientos son los que integran el plan salvífico de Dios, dando fundamento a la esperanza del hombre. Humanidad y divinidad constituyen en Cristo una unidad misteriosa. El principio que lleva a tal afirmación es soteriológico: no hay salvación si Cristo no es Dios y si no es solidario con el hombre; si se minusvalora la encarnación también se está minusvalorando la salvación.

Otra figura que fue testigo de la fe de la Iglesia antigua fue Ireneo de Lyon. Destaca la función histórica de Cristo: Era preciso que el Salvador fuese Dios ya que el hombre no puede aproximarse a Dios si Dios no se acerca a el; pero también que fuese hombre, para ejercer su misión de mediador para la salvación de los creyentes.

viernes, 13 de junio de 2025

EL EVANGELIO DE SAN MATEO (I)



El evangelio de Mateo siempre ocupó una posición de preeminencia en la Iglesia primitiva de tal manera que cuando se hacía referencia a la enseñanza de Jesús, se recurría a Mateo; de hecho, en un primer momento era considerado "el evangelio" y fué a partir del Siglo II cuando se afianzó el reconocimiento explicito de los cuatro evangelios canónicos que conocemos. Lo que más llama la atención de esta composición de Mateo es su carácter sistemático, sus discursos y la preocupación doctrinal del autor. 

Mateo deseaba responder a una cuestión importante en su tiempo: la relación con el judaísmo. Presenta una síntesis y mediación entre posturas, lo que también influyó en su consideración por parte de las comunidades y a su difusión.

Esta preeminencia se mantuvo hasta el Siglo XVIII cuando con los estudios críticos surgió la teoría de las dos fuentes que hacía de Marcos el evangelio más antiguo y acentuó el interés por esta composición. Con el paso del tiempo volverá a surgir el interés por Mateo al considerar que cada evangelio es un proyecto teológico y literario propio aunque los autores hubieran recurrido a fuentes ya existentes.

El Evangelio de Mateo se considera una síntesis del Evangelio de Marcos y la llamada "fuente Q".  La existencia de esta fuente es una hipótesis de trabajo que surge a raiz de las similitudes que existen entre los Evangelios de Mateo y Lucas.  Q es la primera letra de la palabra alemana quelle, que significa "fuente" y se trataba de una colección de palabras de Jesús sin un contexto muy definido, escrita en arameo y que se tradujo al griego.

Mateo resulta una obra de carácter narrativo con composiciones elaboradas en torno a un núcleo temático, para ser leído de una manera continuada.



Asímismo se percibe una dimensión doctrinal. El evangelista desea instruir a su comunidad sobre los distintos aspectos del Reino de los cielos. Esto se pone de manifiesto en los cinco grandes discursos que se van insertando y van conectando las secciones y proporcionando sentido a todo el conjunto. Cada discurso tiene su tema presentando distintos aspectos del Reino de los Cielos:

Mt 5, 1-7, 29. El sermón del monte: Jesucristo proclama el Reino y sus exigencias.

Mt 9, 35-10, 42. Discurso de misión: la extensión del Reino.

Mt 13, 3-52. Discurso en parábolas: la naturaleza del Reino.

Mt 18, 3-34. Discurso eclesial: la comunidad que acepta el Reino de los cielos.

Mt 23, 1-25, 46. Discurso escatológico: preparados para la venida del Reino.

Aparte de esta dimensión doctrinal con el fin de instruir a su comunidad, el evangelista también incluye aspectos sobre la historia de la salvación, aspectos cristológicos y eclesiológicos. Hay una presentación progresiva de Cristo como Hijo de Dios, en donde confluyen las esperanzas del antiguo testamento pero va a ser rechazado por su pueblo y así surge la Iglesia abierta a todas las naciones. El Mesías enseña y predica la buena noticia del Reino y sana toda dolencia y enfermedad en el pueblo; los discipulos son enviados para continuar su obra. Posteriormente, Jesús se retira y se centra en sus discipulos dada la oposición e incredulidad de su entorno. Tras la ruptura con el judaísmo, se situan el discurso de despedida, la pasión y los relatos pascuales: se reitera que Jesús es "Dios con nosotros".

jueves, 12 de junio de 2025

¿QUÉ ES EL DOCETISMO?


El docetismo es una doctrina de los primeros siglos del cristianismo según la cual se niega la realidad carnal de Jesucristo; él no ha sido hombre verdadero y su cuerpo es diferente al nuestro, es apariencia. Su sufrimiento en la cruz, por tanto, también fue aparente. Fue rechazado como herejía.

CORRIENTES Y CONFLICTOS EN EL CRISTIANISMO PRIMITIVO


El movimiento de los discípulos de Jesucristo no encontró una vía común de desarrollo. Se dieron dos tendencias: los judaizantes, menos abiertos, cuya cabeza era Santiago, quien tendía a reconducir el mensaje cristiano a la tradición judaica, fiel a las observancias de la Ley y las prácticas del templo, evitando contacto con los paganos e imponiendo la circuncisión. Por otra parte estaban los helenistas, cristianos de cultura griega que se reunían alrededor de personalidades como Esteban.

Para los helenistas había llegado la hora de abolir el Templo y la Ley; en Jesucristo se había manifestado la Sabiduría de Dios, el Reino había llegado y mediante el Bautismo se anticipaba la resurrección.

Este conflicto entre judaizantes y helenistas marcó el primer siglo y dio lugar a diversas tendencias dentro del cristianismo primitivo. 

Con el Concilio de Jerusalén en el año 49 se hizo irreversible la escisión de dichas corrientes. Los judaizantes constituyeron una iglesia judeo-cristiana  con sus prácticas y creencias marcadas por el semitismo. Los helenistas que se habían considerado desautorizados por el Concilio de Jerusalén, ampliaron su acción misionera hacia el mundo pagano y sus herederos son los encratitas del Siglo II. Además de los ideales evangélicos de castidad y pobreza, en estos ambientes echó raíces la doctrina del pecado original. 

Los gnósticos constituyen la facción más extremista de los helenistas que se alejaron de la Iglesia de Jerusalén. Se tornaron críticos y rechazaron el Antiguo Testamento y adoptaron formas señaladas de sincretismo religioso que nada tenían que ver con la tradición apostólica.

En medio de todas estas posiciones extremas, aparecen las figuras de Pedro y Pablo. Compartían el entusiasmo misionero hacia los paganos y la libertad de acción frente a las presiones de otros grupos.

La tradición de Juan tuvo su cuna en Asia menor y contaba con algunas peculiaridades teológicas y litúrgicas: celebraban la Pasión del Señor el 14 de Nisán, el rito bautismal del lavado de los pies y defendían la doctrina del milenarismo por el que Jesucristo volverá para reinar sobre la tierra mil años antes del fin del mundo.

A finales del Siglo II, el papel de la Iglesia de Roma poseía ya unas connotaciones muy claras. Asumió una importancia cada vez mayor, por el prestigio que suponía ser la garante de las tradiciones de los apóstoles Pedro y Pablo.

¿QUÉ SON EL MONOFISISMO Y EL MONOTELISMO?



El monofisismo es la doctrina que afirma una sola naturaleza en Cristo, la divina. Fue condenada por el Concilio de Calcedonia en el año 451. 

El monotelismo fue una herejía consistente en afirmar la existencia en Cristo de una única voluntad o una única actividad volitiva, operación o energía.

martes, 10 de junio de 2025

¿QUIENES FUERON LOS ENCRATITAS?


Es una tendencia que surgió en los primeros siglos del cristianismo que defendía la moderación y la abstinencia en algunas cosas pues eran consideradas malas para la persona, por ejemplo prohibían el vino, no comían carne y se privaban del matrimonio.

Ya en el Siglo IV sufrieron la persecución de Teodosio I y finalmente desaparecieron absorbidos por los maniqueos.

Uno de los escritores más destacados de esta tendencia fue Taciano, con su obra "Concerniente a la Perfección según el Salvador".