domingo, 22 de febrero de 2026

INTRODUCCIÓN A LAS CARTAS A LOS CORINTIOS

 


Pablo llegó a la ciudad de Corinto a finales del año 50 y permaneció allí en torno a un año y medio según nos narran los Hechos de los Apóstoles en el Capítulo 18. Como consecuencia de la predicación del apóstol, surgió en Corinto una comunidad con numerosos miembros procedentes de muchas nacionalidades donde predominaba la clase social baja. Esto lo sabemos por el Capítulo 1 de la Primera Carta a los Corintios.


El ambiente que se vivía en esta ciudad era de corrupción en general, sobre todo a nivel moral y social, lo que generaba muchas dificultades para aquellos cristianos que comenzaban su andadura en comunidad. El cristianismo chocaba también con la cultura griega por lo que esta comunidad de Corinto causó muchos problemas a San Pablo. 

Se cree que tuvo que permanecer en Corinto un total de dos años y medio y posteriormente a esta estancia personal surgió una relación de tipo epistolar.

Se cree que Pablo escribió cuatro cartas. La primera es anterior a nuestra Primera Carta a los Corintios. Fue escrita en el año 55 desde Éfeso. En esta carta Pablo establecía los principios cristianos para solucionar los problemas relacionados con la inmoralidad que reinaba en la ciudad. Hubo mucha división y discordia y Pablo reaccionó enviando a Timoteo; poco después escribió nuestra primera carta actual.

La segunda carta es la primera que conservamos. Esta carta no resolvió todos los problemas porque la autoridad de Pablo se discutía entre algunos miembros de la comunidad. Entonces Pablo fue personalmente, pero la situación tampoco mejoró. Esto se narra en el segundo capítulo de la Primera Carta a los Corintios.

Pablo envió a Tito, quien llevó una carta personal del Apóstol de los gentiles, la carta de las lágrimas. Este episodio se encuentra narrado en el segundo capítulo de la Segunda Carta a los Corintios. Esto pareció arreglar las cosas; la autoridad de Pablo fue aceptada, aunque continuaba teniendo algunos detractores. Posteriormente Pablo volvió a enviar a Tito con dos hermanos y fueron los portadores de lo que es nuestra Segunda Carta a los Corintios. Esto se narra en el capítulo 8 de la Segunda Carta a los Corintios.


Resulta muy difícil afirmar si las otras cartas se hallan incorporadas en nuestra Primera y Segunda cartas o se perdieron.

Las cartas a los corintios que conservamos comparten algunas características generales. Fueron provocadas por unas circunstancias muy concretas, pero Pablo recurrió a principios teológicos para resolver estos problemas.

Lo histórico o biográfico se halla al servicio del anuncio del Evangelio. Esto quiere decir que no siempre hay una reconstrucción exacta de lo que ocurrió y de las circunstancias que tuvieron lugar. De cualquier forma, son un documento de alto valor para el conocimiento del cristianismo primitivo. 

Las Cartas a los Corintios junto con la Carta a los Gálatas exponen de una manera muy ilustrativa la personalidad de Pablo. A nivel literario, en la primera carta, Pablo se expresa con serenidad, escribe con sencillez y profundidad, con ternura y también con ironía, con indignación y con amor. En la segunda carta, Pablo refleja su estado de ánimo; se encuentra conmovido por las circunstancias, por eso hace alusiones un tanto oscuras, utiliza construcciones gramaticales complejas y también se encuentran muchas interrupciones. 

Después de leer esta introducción a las Cartas a los Corintios, y con el texto de las Cartas como referencia, responde y reflexiona las siguientes preguntas:

- ¿Qué puede indicar la necesidad de redactar varias cartas y realizar visitas sobre la relación entre Pablo y la comunidad de Corinto?

- ¿Qué problemas concretos intentaba resolver Pablo en sus cartas? Justifica la respuesta utilizando el texto de las Cartas e incluyendo la cita.

- ¿Cómo se refleja la personalidad de Pablo en la primera y en la segunda carta a los Corintios? Incluye citas de las Cartas.

Incluye un comentario personal que responda a las siguientes cuestiones:

¿Qué nos enseña la actitud de Pablo sobre el modo de acompañar a las comunidades con problemas? 

¿Por qué crees que Pablo insiste tanto en la unidad dentro de una comunidad tan dividida?

¿Qué aspectos de la comunidad de Corinto te recuerdan a situaciones actuales en la Iglesia o en tu entorno?

domingo, 18 de enero de 2026

EL EVANGELIO DE SAN MARCOS VI: LOS SEGUIDORES DE JESÚS

Puedes leer la primera parte al evangelio de Marcos aquí y la segunda parte de la exposición aquí.

Tercera parte.       Cuarta parte.    Quinta parte. 

Continuamos con la explicación del Evangelio de San Marcos.

Marcos menciona dos grupos de seguidores: los discípulos y los Doce. Son dos grupos que están relacionados pero el evangelista los separa; los discípulos son un grupo muy amplio y de este grupo fueron elegidos los Doce.

Ambos grupos tienen características comunes. Están al servicio del Reino; han sido llamados para seguir a Jesús, con lo que se han identificado con su misión al servicio del Reino y a estar unidos a Jesús y también entre ellos. Forman una fraternidad que viene a ser un signo de lo que Jesús pretende.

La segunda característica es el conocimiento que tienen de Jesús: todos tienen que aprender del Maestro al que siguen; tienen que reconocer a Jesús como Mesías enviado por Dios y también deben conocer que Jesús es el Hijo de Dios, la divinidad de Jesús. A este segundo objetivo no pudieron llegar durante el ministerio público de Jesús. 

El grupo de los Doce tiene unas características propias. Son un signo especial que revela el que Jesús se presenta como Mesías. Han sido llamados de manera libre sobre todo para estar con él y también tienen una misión especial; son testigos y enviados especiales, que comparten la misma misión de enviados a proclamar el Reino. Entre los Doce hay aspectos positivos y negativos; aquí se ve que personifican tanto lo que se ha de hacer por parte de todos los discípulos como lo que se ha de evitar. Han recibido una tarea especial que la realizan en virtud del poder que Jesús les ha dado.

Pedro, Santiago y Juan aparecen en el Evangelio de San Marcos como prototipo de los Doce. Son testigos de Jesús con unas experiencias especiales, como la transfiguración o la oración en Getsemaní, pero no van a terminar de comprender tampoco, al igual que el resto y huirán al final.

Pedro ocupa un lugar preeminente entre todos los discípulos. Después de Jesús, es la persona más relevante en el Evangelio de San Marcos. Aparece como portavoz y representante del grupo manifestando lo que hacen o piensan los demás. Se observa que el comportamiento de Pedro se puede entender a veces como positivo y en otras ocasiones como negativo. 

De cualquier forma, la distinción de los dos grupos no significa separación; lo importante es que todos los discípulos han de comprender y asumir el camino de Jesús, su muerte y resurrección y cuando vean al resucitado se convertirán en verdaderos testigos.

Mediante la presentación de los discípulos, San Marcos ofrece su visión de la Iglesia como realidad escatológica porque nace como signo del Reino que ya ha comenzado con la actividad de Jesús y esta realidad que se observa en la Iglesia tiende a la salvación por medio de Jesucristo. Es también una realidad cristológica donde Jesús es el que llama a formar parte de ella y consiste en seguirle como discípulos, en convertirse en su familia haciendo la voluntad de Dios. Igualmente es una realidad misionera porque, por una parte la iglesia significa la presencia del Reino y por otra parte ha de ser testigo y colaborar con la obra de Jesús dando testimonio con palabras y obras.

Teniendo en cuenta el texto del Evangelio de San Marcos, responde a las siguientes preguntas. Las puedes entregar a modo de comentario o respondiendo cada una por separado:

- ¿Qué intención teológica puede tener Marcos al distinguir entre “los discípulos” y “los Doce”? ¿Qué aporta esta distinción a su visión de la Iglesia?

- ¿Cómo se manifiesta en el Evangelio de Marcos que ambos grupos están “al servicio del Reino”? Cita episodios concretos.

- ¿Cómo presenta Marcos el proceso de comprensión —y de incomprensión— de los discípulos respecto a la identidad de Jesús?

- ¿Qué escenas del Evangelio muestran que los discípulos no alcanzan a comprender plenamente la divinidad de Jesús durante su ministerio público?

- ¿Por qué crees que Marcos insiste tanto en la dificultad de reconocer a Jesús como Hijo de Dios? ¿Qué mensaje transmite a la comunidad cristiana?

- Analiza la figura de Pedro en Marcos: ¿Cómo se combina su liderazgo con su fragilidad? ¿Qué enseñanza transmite esto sobre el liderazgo en la Iglesia?

- ¿Cómo se expresa en el Evangelio la idea de la Iglesia como “realidad escatológica” y “signo del Reino”?

Añade a tu comentario la respuesta a la siguiente pregunta, de carácter más personal:

- ¿Cómo entiendo hoy la Iglesia como signo del Reino? ¿En qué experiencias concretas lo he percibido?

domingo, 28 de diciembre de 2025

LA CRISTOLOGÍA DE SANTO TOMÁS DE AQUINO (S. XIII)

 


Santo Tomás de Aquino aborda la cristología en la Suma Teológica después de exponer la doctrina sobre Dios y sobre las criaturas. Se centra la atención en la figura del Salvador, en la unión hipostática, en la persona del Verbo y en los principales rasgos de su naturaleza humana. Se estudian también las consecuencias de esta unión, en concreto las referentes a Cristo, a su ser, a su querer y obrar y su relación con el Padre. Después se explican las consecuencias para la salvación, es decir, todos los misterios de la vida de Cristo desde su nacimiento a la pasión y muerte y desde la resurrección a la parusía.

Se trata de una sistematización en donde se expone todo lo que entonces se podía decir sobre Cristo, de manera rigurosa a la luz de la fe. Los recursos utilizados por Santo Tomás son la argumentación racional con la técnica de la quaestio con el fin de ofrecer una exposición científica de la teología y poder entender las causas últimas, con lo que a la razón se le deja mucho espacio. Se encuentran partes en las que todo está basado en la revelación pero hay otras en las que la argumentación es más de tipo racional con hipótesis y razonamientos.

Algunos temas cristológicos tratados en la Summa son la gracia de la unión por la que la humanidad de Jesús fue asumida por la persona del Verbo, la doctrina sobre el conocimiento humano experimental de Cristo, la actividad meritoria de Cristo o los misterios de la vida de Jesús. En estos últimos no realiza una profundización especulativa sobre ellos sino que hace una lectura teológica de la vida histórica de Jesucristo y permite enlazar la teología con la historia y con la liturgia. Es una exposición del desarrollo temporal de la existencia de Jesucristo.

Aunque Santo Tomás utiliza el razonamiento especulativo para su exposición, este tiene lugar respetando el dato revelado; se constata que el sentido de la tradición y las soluciones que ofrece a las cuestiones que plantea son muy ricas y denotan un gran equilibrio en su planteamiento. Hay que tener en cuenta que esta cristología se escribe en la Edad Media y tiene una serie de carencias típicas de su tiempo pero no deja de ser una referencia para la teología y la cristología.

Aquí os incluyo el enlace a la IIIª Pars de la Summa Theologiae, donde se encuentra la exposición de la cristología de Santo Tomás.  

Teniendo en cuenta este texto de la Summa, responde a las preguntas siguientes:

- ¿Cómo explica Santo Tomás la conveniencia de la Encarnación? ¿Por qué considera que era “apropiado” que el Verbo se hiciera carne?

- ¿Qué razones ofrece Tomás para afirmar que Cristo es verdadero Dios y verdadero hombre? Explica brevemente cada una.

- ¿Cómo distingue Tomás entre “naturaleza” y “persona” y por qué esta distinción es clave para comprender a Cristo?

- ¿Cómo explica Tomás que la Pasión de Cristo tiene valor redentor? ¿Qué elementos considera esenciales?

- ¿Qué aspecto de la presentación que hace Santo Tomás sobre Cristo te resulta más significativo para tu propia fe? Explica por qué.

domingo, 21 de diciembre de 2025

PREFIGURACIÓN DE LA IGLESIA EN EL ANTIGUO TESTAMENTO

 


La realidad de la Iglesia como Comunidad de creyentes en Cristo precede a la reflexión teológica que se ha realizado sobre ella misma posteriormente. La iglesia primitiva ofrecía a sus miembros una imagen determinada antes de que pudiera quedar reflejada en los escritos del Nuevo Testamento, junto a los testimonios de su existencia, comprensión y las expresiones de una reflexión creyente que, posteriormente, nos han permitido trazar una imagen de la Iglesia de aquellos días y que es la que encontramos en tratados y estudios de distintos tipos.

¿Cómo se entendía la iglesia a sí misma en aquellos momentos en que surgió? Es indudable que la iglesia de Cristo es una realidad del Nuevo Testamento. La entrada del Mesías en la historia de la salvación presupone la realización del misterio del Verbo hecho carne y de su misión salvadora en el mundo junto con la efusión del Espíritu Santo. 

Pero la revelación del misterio cristiano se ha realizado en el curso de la historia de la salvación con lo que podemos decir que la Iglesia de Cristo ha sido prefigurada y preparada en la existencia del pueblo de Israel; entonces, antes de entrar a analizar los escritos del Nuevo Testamento vamos a ver los del Antiguo Testamento para señalar los puntos de la prefiguración de la Iglesia que en él se contienen.

Los primeros cristianos se consideraron descendientes de Abraham y de los patriarcas, herederos de la alianza con el pueblo elegido. Sin embargo, la Iglesia nace del eterno designio de Dios y hunde sus raíces más allá del pueblo elegido. En la Constitución Dogmática Lumen Gentium se dice que la Iglesia no ocupa un espacio más o menos extenso en la historia de la humanidad sino que la abarca en su totalidad, desde Adán hasta el último elegido. La iglesia es la humanidad llamada a una especial comunión con Dios mediante una misteriosa participación en su vida divina en el seno de la Trinidad (Lumen Gentium, 1). 


Dios ha realizado unos gestos extraordinarios entre los que podemos destacar tres: el pacto inicial con Adán y Eva, la alianza con Israel y el nuevo pacto con el nuevo pueblo de Dios. Este último pacto no cancela los dos primeros sino que los presupone, los ratifica y completa. Y los dos primeros prefiguran y preparan el tercero,  la voluntad de Dios de hacer a la humanidad partícipe de su propia existencia. El hecho de que haya varios pactos fue necesario a causa de la desobediencia de Adán y Eva y de la infidelidad de Israel. 

En las próximas entradas dedicaremos un espacio a los dos primeros pactos para poder entenderlos mejor y llegar a una mayor comprensión de la Iglesia en los momentos en que surgió. 

martes, 4 de noviembre de 2025

LA PRIMERA CARTA A LOS TESALONICENSES

 

La Primera Carta a los Tesalonicenses se considera el primer escrito de lo que hoy conocemos como Nuevo Testamento. Fue escrita en torno al año 50-51 d. C.

Pablo escribe desde Corinto, en donde hay muchos problemas en la comunidad. Los judíos continúan su intento de desacreditarlo; existen restos de costumbres paganas en los hermanos y además les preocupa el tema de la vida eterna, se preguntan qué hay después de la muerte.

Pablo lanza una mirada retrospectiva a la predicación que realizó en Tesalónica y después rechaza las acusaciones de los judíos. La segunda parte de la Carta se compone de exhortaciones y enseñanzas. 

El Evangelio es presentado con el anuncio de un hecho, el de Jesús resucitado de entre los muertos que vive y nos salva. Creer en el Evangelio es reconocer la acción del Espíritu en nuestras vidas, convertirse al Dios vivo, saber que Dios nos llama a su reino y a su gloria. La predicación del Evangelio exige tres actitudes fundamentales: la fe, el amor y la esperanza; La fe es respuesta a la acción previa de Dios, impulsa la caridad práctica y la fuerza de la fe se manifiesta en el amor.

Con respecto a la vida eterna, el cristiano debe estar seguro de su futuro posterior a la muerte: vivirá en el Señor.

Pablo escribe a la iglesia de Tesalónica y se constata que la palabra Iglesia apunta ya al nuevo pueblo de Dios o la iglesia universal. 

sábado, 11 de octubre de 2025

LA CRISTOLOGÍA DE SAN ANSELMO (S. XI-XII)

 


La cristología de San Anselmo se centra en la actividad salvífica de Jesús: Jesús es Salvador y es Dios y hombre porque solo alguien que fuese Dios y hombre estaba en condiciones de salvar a la humanidad del pecado.

El punto de partida de su teoría de la redención es el pecado como ofensa contra Dios y que exige una reparación, que comprende o bien la satisfacción de la ofensa o un castigo. El hombre es incapaz por su finitud de reparar la ofensa a Dios con lo que debería padecer la pena, pero no es razonable que Dios deje que se pierda el hombre, de ahí la misión redentora de Jesús que puede reparar en lugar del hombre y puede ofrecer una reparación de valor infinito. Cristo ha llevado a cabo esta reparación; la ofreció libremente con su muerte y esta es la verdadera razón por la que Dios se ha hecho hombre.

Esta explicación de San Anselmo tiene aspectos positivos y negativos. Entre los positivos, destaca el que deja a un lado otras teorías que veían la redención como un rescate que Cristo debía pagar a Satanás para que éste renunciase a su dominio sobre la humanidad. Para San Anselmo, la reparación es debida a Dios. También el método de estudio es racional, apoyándose en razones sólidas e intentando demostrar racionalmente la validez de la enseñanza de la fe sobre la redención. Esto es una innovación de los procedimientos teológicos tradicionales; es la teología dialéctica, que parte de los datos de la fe e iniciará el desarrollo de la escolástica.

En la elaboración teológica de San Anselmo subyace la concepción cristológica tradicional: Jesucristo es el Hijo de Dios hecho carne, verdadero Dios y hombre y su naturaleza humana está unida a la divina en la única persona del Verbo. Se percibe también una relación entre cristología y soteriología. 

Entre los aspectos negativos, la salvación parece centrada en la pasión y muerte en la cruz y no en el misterio Pascual en su integridad. Subordina la Encarnación a la redención del hombre al poner en primer plano el pecado y la necesidad de la reparación y con ello se pierde de vista la enseñanza de la revelación que explica la Encarnación por el designio de Dios de crear todas las cosas en Cristo y de realizar en él  una salvación que va más allá de cualquier expectativa humana.

De cualquier forma, la reflexión de este autor se considera fundamental; su concepción centrada en el pecado ha tenido eco incluso en autores del Siglo XX.

domingo, 5 de octubre de 2025

CONCLUSIONES SOBRE EL ORIGEN Y FUNDAMENTO DE LA IGLESIA


A lo largo de varias entradas se ha expuesto el tema del origen y fundamento de la Iglesia. 



Según lo expuesto, se puede hablar de una fundación gradual y de un proceso que nace de la dinámica de la historia de la salvación; una fundación que se encontraba prefigurada en la creación, preparada en la historia de la Antigua Alianza, instituida por las obras del Jesús histórico, culminada en la cruz y resurrección y establecida definitivamente con el envío del Espíritu Santo.

Dentro de todos estos hechos, la cruz y la resurrección de Jesús son el fundamento de la Iglesia porque la muerte de Jesús inaugura la Nueva Alianza, sellada con su sangre y la Pascua reúne a los discípulos, que se hallaban dispersos y atemorizados y los transforma en testigos, enviados a proclamar la buena noticia a todos los pueblos.

La Fundación de la Iglesia se consuma el día de Pentecostés cuando los discípulos se encontraban reunidos con las puertas cerradas por miedo a los judíos y recibieron el Espíritu Santo que es principio vital de la Iglesia.